Sobre nosotros
Sobre nosotros
Somos una pareja, dos perros y una idea muy simple
Cocodog no nació en una reunión. Nació en nuestro salón, viendo a un caniche toy dar vueltas a las once de la noche sin poder parar.
Coco y Doddy, los verdaderos jefes
Somos una pareja a la que le encantan los animales, y nuestra casa la mandan dos perros muy distintos entre sí.
Pequeño, listísimo y nervioso desde el primer día. Cuando algo le activa, no hay paseo que valga: sigue enchufado.
Tres años y energía para dos. Un perro de trabajo que, si no tiene nada que hacer, se lo inventa. Y no siempre te gusta lo que inventa.
Sí: la tienda se llama Cocodog por él. Coco fue el que nos obligó a buscar respuestas.
Lo que aprendimos a base de equivocarnos
Probamos lo que prueba todo el mundo. Paseos más largos. Pelota hasta que te duele el hombro. Juguetes «indestructibles» que duraban un fin de semana. Puzles caros que resolvían en diez minutos.
Y siempre pasaba lo mismo: se cansaban un rato y al poco volvían a estar activados. Con Coco era desesperante, porque además su nerviosismo no era falta de ejercicio: era una cabeza que no desconectaba.
El cambio llegó el día que dejamos de intentar cansarlos y empezamos a ocuparles la cabeza. Un cuerpo cansado y una mente cansada no son lo mismo. Cuando el juguete les da un trabajo de verdad —algo que perseguir, empujar, resolver o controlar— la calma que viene después dura horas, no minutos.
Ese fue el punto de partida de esta tienda: reunir los juguetes que a nosotros nos cambiaron el día a día con Coco y Doddy.
Cómo elegimos lo que vendemos
No somos una tienda de mil referencias. Somos dos personas eligiendo con criterio, y con dos perros muy exigentes en casa haciendo de control de calidad.
- Lo probamos primero con Coco y Doddy. Si no nos convence, no entra
- Priorizamos lo que ocupa la cabeza, no solo lo que entretiene un rato
- Buscamos que aguante de verdad: nos cansamos de tirar dinero en juguetes de dos días
- Preferimos pocos productos buenos antes que un catálogo infinito
Trabajamos con protectoras
Colaboramos con protectoras ayudando a animales que todavía están esperando una casa. Es la parte del proyecto que más nos llena y la que nos recuerda por qué empezamos esto: porque un perro tranquilo y estimulado es un perro más feliz, esté donde esté.
Si tienes un perro que no para, te entendemos
Literalmente. Lo vivimos cada día. Así que si tienes dudas sobre qué le viene bien a tu perro, escríbenos y te contestamos nosotros mismos: sin plantillas y sin comerte la cabeza para venderte algo que no necesitas. Cuéntanos la raza, la edad y qué te está pasando en casa, y te orientamos.
— Los dueños de Coco y Doddy
Ver lo que usamos con ellos